jueves 9 de julio de 2009

Rita, ¿Por qué no te callas?

Si creimos que nada podría superar a Magdalena Alvarez o a Cospedal, ahora llega Rita Barberá.
Primero fué comparar un regalo público y sin distinción (anchoas) con regalos privados e interesados (trajes).

Ahora plantea la necesidad de cambiar el artículo 426 del Código Penal para "poner las cosas claras". Este señala que "la autoridad o funcionario público que admitiere dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su función o para la consecución de un acto no prohibido legalmente, incurrirá en la pena de multa de tres a seis meses".
Supongo que eso aplica también a jueces, por poner un ejemplo, los cuales podrán recibir regalos de los acusados ... vamos, algo perfectamente normal.[/ironic]

Haznos un favor Rita y piensa antes de hablar.


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